EMPRESAS COLABORADORAS ASA
La desertización es uno de los impactos ambientales que nos afecta más directamente. Hay tres datos que lo ilustran directamente: somos uno de los cuatro países europeos que padecen el llamado “estrés hídrico”, el que más agua consume en los hogares (265 l/hab/día), y en el que las pérdidas de distribución en la red aumentan (Europe’s water: An indicator-based assessment. European Environment Agency. Topic report 2003). Esto implica que una buena gestión de este recurso es medioambientalmente imprescindible y urgente, además de que mejora la economía doméstica pues la reducción de su consumo redunda también en la reducción de energía.